El liberalismo herido

El liberalismo herido

EDITORIAL

CIUDAD Y AÑO DE EDICIÓNBarcelona (2021)

Nº PÁGINAS208 págs.

PRECIO PAPEL17,90 €

GÉNERO

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Al igual que en sus dos libros anteriores, Contra el populismo y y Ciberleviatán, José María Lassalle sigue en este nuevo ensayo su reflexión sobre el populismo actual, analizando en clave liberal la evolución de la democracia occidental. No abandona tampoco el tono pesimista y de denuncia y opta, esta vez, por partir del asalto al Capitolio tras la victoria de Biden en las pasadas elecciones norteamericanas.

Lassalle explica la crisis política mundial y cómo esta ha llevado a un escenario incierto e inseguro en el que se cuestiona la democracia representativa. En su opinión, la libertad individual se encuentra cada vez más amenazada, de modo que la sensación de inseguridad ha propiciado el surgimiento del populismo y la confrontación, reconfigurando, en última instancia, el sujeto político. Todo ello ha terminado inclinando la vida civil hacia el emotivismo y situando a la ciudadanía bajo las órdenes del poder político. La tecnología es un instrumento cómplice en este proceso en el que se conforma lo que el autor llama democradura.

El neoliberalismo es la ideología que acompaña a esta evolución política y supone una ruptura con el liberalismo original. A juicio de Lassalle, todo comenzó con las victorias de Reagan y Thatcher, cuando se aplicaron políticas gubernamentales influidas por los postulados de la Escuela Austriaca y la de Chicago, bajo la influencia de Hayek y Friedman. Desde entonces, la ideología liberal se centra en el desarrollo capitalista, pero pierde su carácter social. Poco a poco se impone una atomización individualista, lo cual termina desembocando en formas de vida decadentes y mortecinas, centradas en el lucro y la utilidad.

Frente a esta concepción, que traiciona el ideal liberal, Lassalle apuesta por retornar a la fuente auténtica del liberalismo, convencido de la superioridad intelectual y moral de la versión moderna. Apuesta por reconstruir una forma de comprensión de la política que caracteriza como humanitaria, tecnológica y colaborativa, y que puede ser una alternativa al populismo contemporáneo. Lassalle cree, en este sentido, que se debe reducir el poder del Estado, ciertamente, pero reclama otorgar mayor protagonismo a las instituciones públicas con el fin de reducir el peso que tienen las tecnológicas.

En el relato, sin embargo, se echa en falta una reflexión más profunda sobre otras formas de comunidad, como la familiar, de la que depende en última instancia el orden social. La lectura que hace Lassalle es interesante, pero a veces se antoja parcial. Así, no diferencia otro tipo de liberalismo, como el verdaderamente clásico, de raigambre judeocristiana, distinto, e incluso antagónico, al que él mismo reivindica. Sin restar importancia a la alternativa que propone, pues hay que tener en cuenta su análisis, no hay duda de que el liberalismo de Lassalle es ilustrado y la historia demuestra que este puede conducir a un intervencionismo poco acorde con la libertad personal.