El Centro Académico Romano Fundación (CARF) cumple diez años de andadura contribuyendo al sostenimiento económico de sacerdotes, seminaristas y facultades eclesiásticas. En este tiempo ha ayudado a la formación de 1.400 sacerdotes y seminaristas y, gracias a sus aportaciones directas, han podido recibir la ordenación sacerdotal 776 seminaristas procedentes de todo el mundo.
El CARF nació en 1989 como fundación benéfica, para ayudar a cubrir las necesidades económicas de sacerdotes y seminaristas. En su origen está el impulso del Beato Josemaría Escrivá, fundador del Opus Dei, a cuya inspiración se debe también la existencia del Colegio Eclesiástico Sedes Sapientiae y la Universidad Pontificia de la Santa Cruz, ambos en Roma.
El CARF contribuye al sostenimiento de esas dos instituciones, así como de las facultades eclesiásticas de la Universidad de Navarra y del Colegio Eclesiástico Internacional Bidasoa, en Pamplona. Además, la fundación proporciona becas a alumnos de esas universidades y colegios eclesiásticos. El CARF se financia con donativos. Actualmente son más de 15.000 las personas que realizan aportaciones económicas a la fundación.