La economía brasileña enfrenta la peor recesión de su historia, al tiempo que continúan los explosivos escándalos político-judiciales, donde el propio presidente Michel Temer se encuentra en el ojo de la tormenta. El Producto Interno Bruto (PIB) de la mayor economía latinoamericana se contrajo un 3,6% en 2016, después de haber retrocedido 3,8% en 2015.
La caída de los precios de las materias primas, el menor dinamismo de China y una fuerte sequía explican en parte esta profunda crisis económica del gigante sudamericano. Pero también hay un agotamiento del sistema que la corrupción no ha hecho otra cosa que agudizar. El modelo de crecimiento impulsado por el consumo de las familias, que permitió a Brasil una expansión económica del 7,5% en 2…
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