El director de Quarantine es el realizador elegido por M. Night Shyamalan, productor de esta película escrita por el guionista de Hard Candy. La cinta es la primera de una saga, The Night Chronicles. Se ha dicho con insistencia que Shyamalan se inspira en Hitchcock, y esta es una muestra más.
Este thriller, casi una TV movie por metraje y concepción, reúne en un ascensor de un edificio de oficinas a cinco personas diversas. El ascensor se para, se va la luz, una mujer es agredida… En el control de seguridad un vigilante dice que en el ascensor va el diablo…
Algunos de los temas predilectos de Shyamalan están presentes, pero la película, bien fotografiada por Tak Fujimoto (El sexto sentido) y con eficaz música del español Fernando Velázquez (El orfanato, Lope), no pasa de correcta y tiene un tercer acto flojo y elemental.