Con estas memorias de infancia y adolescencia, Veronica Raimo (Roma, 1978), que vive desde hace veinte años a caballo entre Roma y Berlín, ha conseguido el Premio Strega Giovani, y su libro se ha convertido en un fenómeno en su país, donde ha vendido más de cien mil ejemplares.
“Dicen –escribe la autora al comienzo del libro– que cuando en una familia nace un escritor, esa familia está acabada”, dando a entender que la exposición pública de manías, excentricidades, interioridades puede ser el principio de la ruptura de la armonía del hogar. Ella misma se expone a eso, pues el retrato que hace de sus padres y su hermano no es precisamente convencional ni tópico.
“Si mi madre era hiperaprensiva, mi padre tenía una forma más sutil de paranoia.…
Contenido para suscriptores
Suscríbete a Aceprensa o inicia sesión para continuar leyendo el artículo.
Léelo accediendo durante 15 días gratis a Aceprensa.