El ataque de Hamás a Israel del pasado 7 de octubre y la subsiguiente respuesta israelí han creado una situación de guerra en la que, sin embargo, la mayoría de las víctimas de ambos lados son civiles. Aunque Hamás actuó por sorpresa, antes de este enfrentamiento armado no había verdadera paz. Lo que venía sucediendo en Israel y Palestina era una bomba de tiempo y solo le faltaba estallar.
Según las noticias que llegan, los hospitales de Gaza, además de haber sufrido bombardeos, siguen sin electricidad, agua potable, gasolina, alimentos ni insumos médicos, al igual que la población.
El paso de Rafah, entre Gaza y Egipto, ha permanecido cerrado hasta ayer y el ejército israelí ha bombardeado los alrededores de la zona. Allí ha estado varada …
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2 Comentarios
Los civiles israelies, que están en contra del actual dirigente manipulador, deben propiciar la solución política. Terrorismo hay tanto en un país como en el otro. El hostigamiento persistente de Israel a Gaza es otra forma de terrorismo camuflado.
Muy buen artículo